18 nov. 2012

La niña de la pelota





Estaban María y Max jugando al fútbol mientras esperaban a los demás.
María le dio una patada a la pelota y esta salió volando sin que nadie la tocara.
Pensaron que era mágica, que había que ocultarla y no decirle a nadie nada sobre esa magnifica pelota.
Fueron a la casa Esther a preguntarle si sabía algo sobre esa pelota. Esther dijo que sí, que era de su prima la bruja Malinius.
María y Max se asustaron, pero antes de decir algo, Esther les interrumpió diciéndoles dónde estaba la casa de su prima y luego salieron para allá. Una vez llegaron, llamaron a la puerta y le devolvieron la pelota. Malinius la agarró y les dio otra para que pudieran jugar todo lo que quisieran. Entonces aprendieron que lo bueno tiene recompensa.