12 dic. 2012

Corona para una Princesa



La princesa está triste... 
¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa, que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro, está mudo el teclado de su clave sonoro, y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.
El jardín puebla el triunfo de los pavos-reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales, y, vestido de rojo, piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente; 
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.